Situada al pie de la sierra que lleva su nombre y donde se encuentran los saladares y zonas húmedas de Els Bassals y Clot de Galvany, la playa del Carabassí es una playa virgen de arenas doradas.
Autor: Pilar
Casi tres kilómetros de arena fina y blanca convierten Los Arenales del Sol en una de las playas más visitadas de la Costa Blanca, y no solo por el color de la arena.
La playa de Levante es una playa que no te puedes perder. Sus dos kilómetros de longitud son más que suficientes para disfrutar de un montón de actividades acuáticas.
La Caleta se encuentra a pocos metros del Hotel Montíboli. Es de fácil acceso a pie y su cercanía a un parking facilita la visita.
Separada de la playa de La Caleta por un macizo rocoso que parece cortado a tajo, esta pequeña cala de aguas cristalinas se encuentra al pie de un acantilado.
La playa de La Olla es el punto de encuentro para miles de personas que van a disfrutar del Castell de l’Olla, un espectáculo de pirotecnia y música que se celebra anualmente en Altea.
Entre Benidorm y Altea se encuentra el Racó de l’Albir, una playa urbana de aproximadamente medio kilómetro de longitud que pertenece al municipio de Alfàs del Pi.
La playa de La Fossa en Calpe, situada en una bahía que se crea entre el Peñón de Ifach y la Punta de Bassetes, es ideal para el buceo y la pesca.
Con más de 3 km. de longitud y 80 metros de amplitud, la playa de Les Marines en Denia es ideal para una jornada en familia.
La Cala Granadella, de tan solo 220 metros de longitud, es el sitio perfecto para sumirse en la tranquilidad que proporcionan sus límpidas aguas y su fantástico paisaje.

